El tiempo de calidad no debería ser una tarea pendiente
Vivimos con la sensación de que siempre deberíamos hacer algo más: responder antes, atender varias tareas a la vez y aprovechar cada minuto. La tecnología ha multiplicado las distracciones y la sensación de estar permanentemente disponibles. En este contexto, aprender a gestionar nuestra atención se ha convertido en una habilidad esencial para trabajar mejor y recuperar tiempo de calidad para aquello que realmente importa.