El oro, un activo refugio

3 min. lectura
Materias primas / 10 septiembre, 2021

Sofía R. Ustáriz Journalist

En nuestro día a día, hemos escuchado constantemente frases como “el oro nunca pierde su valor” o “el mejor activo refugio es el oro”, pero… ¿Qué tan ciertas son? ¿Es verdad que el oro nunca pierde su valor o que se trata del mejor activo refugio?

En BBVA New Gen estamos comprometidos con que tengas toda la información que necesitas para tomar las mejores decisiones financieras y es por eso que hoy nos dedicaremos a explorar las características, ventajas y desventajas del oro como activo refugio y qué tan recomendable puede ser para proteger el valor de tu capital ¡Sigue leyendo!

El desempeño de las materias primas en el segundo trimestre

El desempeño de las materias primas en el segundo trimestre

El segundo trimestre ha sido un periodo muy positivo para las materias primas. Desde el shock de mercado ocurrido en febrero y marzo desencadenado por dos black swan (cisnes negros), como han sido la crisis del Covid-19 y la del petróleo, el activo ha tenido un fuerte rebote desde entonces. Aquí os presentamos una comparativa de la evolución de las materias primas más importantes, los motivos de estos incrementos de precio y el posible comportamiento en el futuro.

El oro como activo refugio ¿Por qué?

Un poco de contexto sobre el oro…

Antes de los acuerdos de Bretton Woods, la mayoría de los países basaba el valor de su moneda en la cantidad de sus reservas de oro (patrón oro). Con dichos acuerdos, en 1944, los países Aliados de la II Guerra Mundial acordaron calcular el valor de sus monedas de acuerdo a las reservas de divisas, para ese entonces se tomó como referencia principal al dólar estadounidense (USD) ya que EEUU era el país con las mayores reservas de oro para ese año.

Sin embargo, en 1971 el sistema de Bretton Wood colapsó, debido a la crisis económica estadounidense, la devaluación del dólar y el desligamiento del estándar oro-dólar.

El patrón oro en la actualidad

Al día de hoy el patrón oro sigue vigente y muchos bancos centrales del mundo mantienen este metal como reserva para el valor de su moneda en circulación. El oro es un elemento escaso, por lo que es un raro caso de aumento de precio proporcional al aumento de su demanda, razón por la cual en tiempos de crisis los bancos centrales amasan oro para proteger el valor de la moneda, mientras que los particulares compran oro para proteger su capital en caso de devaluaciones de la moneda.

De hecho, tras la crisis de las subprime del 2008 el precio del oro comenzó a alcanzar máximos históricos, hasta los 1900 dólares estadounidenses por onza, con una alta demanda por parte de inversores que buscaban proteger su dinero. Su alta liquidez -la capacidad de obtener dinero de manera inmediata que representa un activo financiero- y su baja volatilidad de precios lo perfilaban como el activo refugio perfecto.

La inflación, la deflación y el oro

Para dejarlo en conceptos básicos y explicaciones concisas: el valor del oro depende 1) de la oferta monetaria de divisas de los países y 2) de las tasas de interés reales. Al bajar la oferta monetaria -dinero en circulación- de divisas de un país y al bajar las tasas de interés, el precio del oro sube; mientras que a una mayor oferta de divisas en circulación y tasas altas de interés real, el precio del oro baja, pues las inversiones en bonos con altas tasas de interés son más atractivas.

Por tanto, el oro es el activo refugio perfecto para momentos de inflación, pues su valor aguantará las correcciones del mercado, pero sería bueno pensarlo dos veces antes de invertir en oro en momentos de deflación.

Sin embargo, en los últimos 15 años el oro acumula una revalorización de 300%, lo que significa que en el largo plazo el oro siempre será un buen activo refugio, pues la economía en general tiende a la inflación -recordemos que la economía es cíclica- y es eso lo que permite su crecimiento.

Noticias relacionadas