| 8 diciembre, 2020

Ciberseguridad, una megatendencia con mucho potencial de crecimiento.

Diego Balsa Portfolio Manager

La ciberseguridad es la aplicación de procesos, controles y tecnologías para proteger sistemas, redes, programas, dispositivos y datos de ataques maliciosos. Es utilizada por individuos, gobiernos y empresas para protegerse contra el acceso no autorizado a centros de datos y otros sistemas computarizados.
También se conoce como seguridad de la tecnología de la información o seguridad de la información electrónica. El término se aplica en una gran variedad de campos, desde negocios hasta computación móvil, y se puede dividir en algunas categorías comunes de seguridad: red, aplicaciones, operativa, identidad, base de datos, infraestructura, móvil, nube, recuperación ante desastres y contingencias.

Como resultado de los crecientes riesgos de seguridad, las inversiones en tecnologías y servicios de ciberseguridad están aumentando a un ritmo vertiginoso (con un crecimiento porcentual anual superior a los dos dígitos), y el gasto mundial ya supera los 100 mil millones de dólares.

‘El mundo depende de la tecnología más que nunca.’

El mundo depende de la tecnología más que nunca. Hoy en día, las empresas y los gobiernos almacenan una gran cantidad de esos datos en computadoras y los transmiten a través de redes a otras computadoras. Una parte importante de esos datos puede ser información confidencial, ya sea propiedad intelectual, datos financieros, información personal u otros tipos de datos.

Una violación de datos puede tener una serie de consecuencias devastadoras para cualquier empresa (se estima que, de media, una violación de datos le cuesta a la empresa afectada casi 4 millones de dólares). Puede hacerle perder parte de sus ventajas competitivas, así como perjudicar considerablemente su reputación al perder la confianza de los consumidores y de los inversores. Además, una violación de datos puede acarrear multas cuantiosas como consecuencia del incumplimiento de las regulaciones de protección de datos.

El desafío más difícil en la ciberseguridad es la naturaleza en constante evolución de los propios riesgos de seguridad. A medida que surgen nuevas tecnologías y se utiliza la tecnología de formas nuevas o diferentes, también se desarrollan nuevas vías de ataque. Mantenerse al día con estos cambios y avances continuos en los ataques puede ser un desafío para las organizaciones, así como actualizar continuamente los sistemas con los que cuentan para protegerse contra ellos. Esto puede resultar especialmente complicado para las organizaciones más pequeñas que, sin embargo, se están viendo cada vez más obligadas a invertir en seguridad.

También destacar que se han comenzado a desarrollar nuevos avances en aprendizaje automático e inteligencia artificial (IA) para ayudar en la organización, gestión y protección de datos.

La ciberseguridad es un tema importante de nuestro tiempo. Para los inversores, puede representar una excelente oportunidad de inversión a largo plazo, al tratarse de una de las megatendencias con mayor potencial de crecimiento en un contexto cada vez más digital.