Encontrar las soluciones adecuadas para la obtención de liquidez inmediata puede convertirse, en muchas ocasiones, en un instrumento para la creación y preservación del valor patrimonial. Las hipotecas, los préstamos lombardos o el apalancamiento son algunos de los recursos habituales.
La gestión patrimonial consta de una gran variedad de ingredientes. No solo hay que buscar y adecuar las oportunidades de inversión al perfil de riesgo del inversor; o encontrar la fórmula fiscal más eficiente, sino que a veces hay que recurrir a elementos que no se suelen tener en cuenta. Este es el caso de la financiación, que siempre suele tomar un cariz negativo asociado a la palabra deuda.
Entre las muchas herramientas de las que dispone un gestor patrimonial o inversor se encuentra, precisamente la de la financiación. Encontrar las soluciones adecuadas para la obtención de liquidez inmediata puede convertirse, en muchas ocasiones, en un instrumento para la creación y preservación del valor patrimonial. Por eso, vamos a verlo con detalle en este artículo.
El papel de la financiación en la estrategia de inversión
Antes de entrar en detalles más técnicos, la financiación es tan positiva dentro de una estrategia bien estructurada que algunos de los hombres más ricos del mundo, como Mark Zuckerberg o Elon Musk compraron algunas de sus propiedades inmobiliarias con hipotecas. Es decir, utilizando la financiación, a pesar de poder prescindir de ella.
La respuesta sobre el porqué de estas decisiones tiene que ver con el coste de oportunidad del dinero. Básicamente se resume en que si una persona, gracias a su buen estado financiero, puede solicitar financiación a su banco a un tipo de interés razonable o barato cuenta con la posibilidad de sacar partido al dinero prestado ganando más. Esta operación la describió el popular economista Robert Kiyosaki en sus diferentes libros como “deuda buena”.
Quizá se vea mejor con el siguiente ejemplo. Un inversor pide un préstamo de 100.000 euros al 2,5% TAE a devolver en 10 años. En total, tendría que devolver un total de 114.259 euros a su entidad. Si utiliza ese dinero prestado, en ese mismo periodo de tiempo, en una oportunidad de inversión que le genera un rendimiento anualizado del 10%, habrá ganado 259.374 euros totales. Si a esa cantidad, descuenta lo que le devuelve al banco, el inversor ganaría 145.115 euros antes de impuestos y sin tener en cuenta el efecto de la inflación.
Porque cada decisión importa
Principales vías de financiación para inversores
Una vez que se ha visto cómo la financiación puede ser utilizada como palanca para crear más riqueza patrimonial, es necesario profundizar en las distintas opciones con las que cuenta un inversor.
- Hipotecas
Es uno de los préstamos más baratos para los inversores y, por tanto, uno a los que más partido se les puede sacar. Con un perfil crediticio positivo y un buen activo inmobiliario se puede conseguir un tipo de interés bajo. Esto, como se ha visto en el ejemplo, permite al inversor utilizar un activo poco líquido, como una propiedad inmobiliaria, para hacerlo líquido y sacarle un mayor partido.
- Préstamos lombardos
Los préstamos lombardos son una excelente opción para los inversores porque permiten utilizar activos financieros, y disponer de ellos, para obtener liquidez. Por ejemplo, un inversor puede utilizar su cartera de activos para ponerla como aval, pedir liquidez al banco y conseguir rentabilidad tanto por los activos que ya tenía, como por poner a trabajar el nuevo dinero que ha pedido prestado. Es otra vía de hacer crecer el patrimonio y sacar partido a los activos que ya se tienen.
- Instrumentos de mercado
El apalancamiento financiero es una herramienta muy común para conseguir mayores beneficios a la hora de invertir. Consiste en invertir dinero prestado en productos estructurados con la idea de amplificar la inversión. Esto permite al inversor abrir una posición por el doble o el triple del dinero aportado. De esta manera, si el inversor aporta 100.000 euros, usa un apalancamiento de X2 y la inversión sube un 20% en dos años, el inversor ganará un total de 40.000 euros, en lugar de los 20.000 euros que hubiera ganado sin esta herramienta.
Ventajas de utilizar la financiación
Las ventajas son muchas, ya que la financiación permite obtener nueva liquidez de activos que se poseen o utilizar herramientas más técnicas para conseguir más rentabilidad de la que se obtendría con el patrimonio propio. Además, permite aprovechar oportunidades de inversión de mayor rentabilidad que el coste de financiación y, en función del lugar de residencia del inversor, ventajas fiscales. En algunos países los intereses son deducibles y hacen que utilizar la financiación sea todavía más interesante y rentable.
Por tanto, esta es una vía de hacer crecer más rápido y en mayor volumen el patrimonio y, al mismo tiempo, de sacar un mayor provecho de activos con las que ya se cuenta.
Riesgos de usar la financiación
Las decisiones financieras implican riesgos. En las tres opciones mencionadas, el inversor se enfrenta a diferentes riesgos que no debe pasar por alto para tenerlo presente y hacer una buena gestión de la financiación. Por tanto, es recomendable plantear la estrategia antes con un gestor patrimonial para tomar las decisiones más adecuadas que hagan de la financiación una herramienta más para construir riqueza.
En caso de endeudarse en exceso o utilizar el apalancamiento sin prestar atención a los riesgos, el patrimonio puede verse fuertemente perjudicado. Además, le puede llevar al inversor a una situación de impagos que le coloque en una situación financiera compleja.
Con todo lo dicho, se puede establecer que la financiación, si se sabe usar dentro de una estrategia de inversión, es una herramienta más que permite construir un mayor patrimonio en menor tiempo. Sin embargo, hay que hacerlo siempre con una estrategia bien pensada y definida para no tomar demasiados riesgos.