Educación financiera, Inversión | 9 noviembre, 2020

¿Qué significa Clasificación Estándar Global Industrial?

Raúl Rendon Portfolio Manager

¿Tesla es una empresa tecnológica? ¿O es una armadora de autos? ¿Philip Morris es una empresa de consumo básico? ¿O de consumo discrecional? ¿MasterCard y Visa pertenecen al mismo sector en el que están JPMorgan o Citigroup, o pertenecen al grupo de empresas como Apple y Microsoft? ¿A qué sectores pertenecen Twitter, Google y Walt Disney? Las respuestas a todas estas preguntas encontrarás en este artículo.

Al hablar de activos de renta variable, es cotidiano hacer mención de nombres ‘conocidos’ de las operaciones que estas tienen, penetración de sus productos en el mercado, nuevo modelo o artículo que van a promocionar, apertura de negocios en nuevas geográficas, nuevos diseños, etc. Y aunque es implícito a la naturaleza de los activos, el conocimiento de cómo se encuentran clasificados estos activos adolece de profundidad en una parte de la comunidad inversora.

Clasificación Estándar Global Industrial

En 1999, MSCI y S&P Dow Jones desarrollaron la Clasificación Estándar Global Industrial (GICS, por su acrónimo en inglés -Global Industry Classification Standard-) que permiten tener un mayor conocimiento de la evolución de los sectores industriales. De acuerdo a su metodología, las compañías se clasifican de manera cuantitativa y cualitativa en las que se le asigna una clasificación individual a nivel de subindustria acorde a su principal actividad de negocio discriminando en mayor medida la fuente de sus ingresos, aunque los beneficios y la percepción de los consumidores son considerados en el proceso de revisión.

Es claro que un análisis profundo implica tener una perspectiva histórica para entender la dinámica, evolución, riesgos y posibles oportunidades futuras que impactaran a los inversionistas en el tiempo, de esta manera la clasificación sectorial permite a los estrategas identificar oportunidades de inversión dado un entorno macro determinado. Para ponerlo en contexto, considera que un entorno de tasas de interés a la baja beneficia a sectores que son proxis de bonos como el de Servicios Públicos o Real Estate, mientras que un entorno de tasas al alza beneficia al sector financiero.

Puesto en relevancia la importancia a nivel sectorial, vale la pena ver como se encuentra la distribución sectorial actual. Bajo la óptica mencionada anteriormente, tenemos: 11 Sectores, 24 grupos industriales, 69 industrias y 158 subindustrias. Los 11 sectores que reflejan la economía son: Tecnología, Comunicaciones, Salud, Financiero, Consumo Básico, Consumo Discrecional, Industrial, Materiales, Energía, Servicios Públicos y Real Estate.

No entraremos a los detalles entre las diferencias entre sectores y el detalle de subindustrias, pero vale la pena poner tan solo un ejemplo: el sector de tecnología tiene 3 grupos industriales (a.- software y servicios, b.- equipamiento y hardware, c.- semiconductores y equipamiento de semiconductores). De estos, el de software y servicios se divide en 2 industrias (a.- servicios de tecnología, b.- software), y de estos, a su vez, la categoría servicios de tecnología tiene 3 subindustrias. Lo anterior, sin duda pone en relieve la complejidad y alcances que ha tenido esta industria en el transcurso del tiempo.

¿Qué importa el sector en mi portafolio?

A estas alturas lo más probable es tener la duda: ¿y esto de que me sirve para mi modelo de inversión si yo elijo las mejores empresas? En realidad, mucho más de lo que se imagina. Cada una de las empresas que elije tiene una condicionante fundamental desde una perspectiva macroeconómica, cada empresa que elije tiene riesgos y oportunidades de acuerdo al sector que pertenece, cada empresa que elije es presa o depredador de otra más que es compatible con su definición y naturaleza de negocio.

Si conoces nuestra filosofía de inversión, saberás que ante todo buscamos el control de riesgos y preservación de capital; en este contexto, de manera general nos decantamos por buscar ideas diversificadas que reflejen nuestra tesis de inversión a nivel sectorial (vía Fondos de Inversión o ETFs).

En los ya varios años de trabajar en la gestión de portafolios, hemos visto de manera repetida como ‘es más fácil errar intentando buscar la buena empresa en el mal sector que al inverso’; dicho de otra manera, hemos visto sectores que han tenido un comportamiento espectacular, mientras que empresas individuales del mismo han llegado a perder una parte muy importante de su valor; por su parte, inversiones a nivel sectorial no ocurre lo mismo, ya que el efecto adverso de una empresa individual usualmente es modesto cuando invertimos de manera diversificada en el sector/industria.

La distribución sectorial también nos ayuda a entender el comportamiento de determinadas geografías. Por ejemplo, hay una diferencia notable al entender la dinámica en el ETF de Malasia o Indonesia con prácticamente nula participación de empresas de tecnología versus la composición de Taiwán con alrededor de un 50% de empresas catalogadas en dicho sector.

Respuesta a las preguntas arriba: Tesla está clasificada en el Sector de Consumo Discrecional y pertenece a la industria de Manufactura de autos. Philip Morris clasifica en el sector de Consumo Básico. MasterCard y Visa pertenecen al mismo sector en donde están Apple y Microsoft. Tanto Twitter, Google y Walt Disney pertenecen al Sector de Comunicaciones.

 

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