Actualidad de mercados, Economía | 26 octubre, 2020

Rentabilidad en la situación actual

Alberto Villasán Investment and Markets Director

El papel de los bancos centrales

Desde el comienzo de la crisis económica desencadenada por la pandemia del COVID-19, los principales bancos centrales han tomado la decisión de aumentar de forma drástica sus balances dotando al sistema de liquidez y devolviendo la confianza a la mayoría de analistas e inversores.

El menor crecimiento económico actual…

De todos es conocido que la economía es cíclica, lo que implica que los países y principales economías mundiales no presentan un crecimiento lineal y homogéneo con el transcurso del tiempo. En su lugar, los niveles de actividad económica se desarrollan de forma cíclica en función de la expansión y contracción del crédito.

En la crisis actual, la caída de la actividad económica es sólo comparable en magnitud con una gran depresión o con alguna de las guerras mundiales. Claramente la situación de fondo no es la misma puesto que pensamos que parte de esa actividad económica se recuperará cuando termine la pandemia; aunque la realidad es que no sabemos con certeza cuando sucederá, y debemos tener en cuenta que las empresas deben ser capaces de sobrevivir en estas condiciones hasta entones.

… junto con los elevadísimos niveles de deuda corporativa

Los principales problemas al que se enfrentan las empresas es una fuerte caída de actividad, que en muchos casos puede llegar a ser muy significativa, junto con los mayores niveles de deuda corporativa de la historia, que implica que muchas corporaciones no podrán salir adelante si la situación no se normaliza en un periodo de tiempo razonable.

Debemos tener en cuenta que el extraordinario entorno de bajos tipos de interés durante años ha provocado un endeudamiento excesivo por parte de muchas empresas. Precisamente las corporaciones que más se han endeudado con aquellas que han tenido que hacerlo puesto que su modelo de negocio no funcionaba correctamente o han tenido dificultades de algún tipo.

… implicará unas mayores tasas de impago…

Pensamos que ese cocktail “explosivo” de una fortísima contracción económica junto con unos elevados niveles de deuda podría implicar un aumento muy relevante de los defaults o impagos por parte del tejido empresarial, lo que podría repercutir negativamente en la rentabilidad de los inversores en renta fija corporativa de baja calidad.

Normalmente los inversores compran bonos o cestas de bonos con una rentabilidad estimada en base al cobro de todos los cupones y principal, pero la realidad es que esa rentabilidad se puede ver minorada significativamente por los impagos, normalmente del principal. Este efecto es especialmente relevante cuando las tasas de referencias con bajas, como es el caso actual. El motivo es que en una cartera con una rentabilidad esperada del 2% que esté formada por 50 bonos, el impago de 3 bonos implica que tienen que pasar 3 años hasta recuperar la inversión inicial y, de esa manera, obtener una rentabilidad del 0%.
Por eso distinguimos entre rentabilidad nominal, o la esperada si no hay impagos, y la real, después de descontar los impagos por quiebras.
Como llevamos varios años de crecimiento económico positivo y elevado endeudamiento, parte de los inversores han olvidado ese concepto y tienden a confundir rentabilidad nominal con real, aunque a veces sean cifras muy distintas.

… por lo que mantenemos un perfil defensivo en crédito.

Por este motivo, en BBVA Suiza, y después de realizar fuertes inversiones en bonos de empresas de elevado riesgo durante la crisis, hemos adoptado un posicionamiento más defensivo, tratando así de evitar las tasas de default o impago de las empresas.

Eso no implica que nuestras inversiones sean conservadoras o nuestras rentabilidades bajas, sino todo lo contrario. Nuestro posicionamiento, más contundente que nunca, nos ha permitido ofrecer rentabilidades extraordinarias a nuestros clientes en nuestras carteras de renta fija. El año 2019 obtuvimos rentabilidades cercanas al 20%, mientras que este año son del orden del 13%.

Por otro lado, vemos con cierto asombro como otros inversores toman posiciones en este entorno en carteras con rentabilidades nominales del 2%-3%, que serán negativas después de tener en cuenta los impagos, poniendo en peligro tanto el patrimonio como las oportunidades que puedan surgir durante los próximos trimestres, que pensamos serán muy relevantes.

 

¿Tienes alguna consulta con relación a este artículo? Escríbenos tu duda.

Para más información, consulta tu Asesor de Inversiones.