| 26 octubre, 2020

Megatendencias del siglo XXI: El agua potable

Héctor Ferreiro Portfolio Manager

El término megatendencia se está convirtiendo en habitual dentro de la sociedad y aún más dentro del mundo de las inversiones. La rapidez con la que la tecnología ha cambiado nuestras vidas durante los últimos años ha sido algo extraordinario, podemos también asumir que esto no se detendrá aquí y continuará en el futuro.

Se puede definir una megatendencia como un conjunto de aspectos sociales, económicos y circunstanciales destinados a transformar, de manera irreversible, las pautas de conducta y consumo que hoy en día rigen la vida de miles de millones de personas.

Desde BBVA en Suiza queremos que nuestros clientes estén presentes en este tipo de ideas de inversión y poder así obtener una buena rentabilidad para ellos.

Una megatendencia que creemos que puede ser clave en el siglo XXI es el agua. El objetivo de garantizar disponibilidad de agua, su gestión sostenible y el saneamiento para todo en todo el mundo se encuentra dentro los 17 objetivos de desarrollo sostenible marcados en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible.

 

Objetivos de desarrollo sostenible

 

Observando las cifras, el 75% del planeta Tierra está ocupada por agua, lo que representa 1.386 millones de kilómetros cúbicos. De esta cantidad, el 96,5% es agua salada de los océanos y mares interiores. El 2,5% restante es agua dulce, un 2% se encuentra en estado sólido en los glaciares y apenas el 1% es destinado para actividades desarrolladas por el ser humano como la agricultura, las industrias, el consumo o bien el saneamiento.

Según los expertos, existen riesgos de una crisis en el abastecimiento, debido a factores como el agotamiento de reservas de agua dulce que se atribuye a la contaminación, la desaparición de los glaciales que suponen la principal reserva de agua dulce del planeta y evidentemente el espectacular aumento de la población que actualmente somos 7.200 millones de personas y se proyecta que para mediados de siglo lleguemos a ser 9.000 millones.

No se puede invertir en agua como materia prima ya que no existe, pero existen fondos de inversión que invierten en compañías que se dedican a diversos aspectos relacionados con el agua: abastecimiento e infraestructura, tratamiento o administración del agua. Un dato curioso, es como Michael J. Burry, el famoso inversor que apostó a que los valores hipotecarios colapsarían en Estados Unidos durante la crisis de 2008, ahora invierte en agua.