Actualidad de mercados | 7 agosto, 2017

Las bolsas de Estados Unidos rompen los máximos históricos

Alberto Villasán Investment and Markets Director

Durante el mes de julio, el S&P 500, que representa la capitalización de las mayores empresas de Estados Unidos, ha alcanzado niveles máximos históricos en las bolsas norteamericanas, acumulando rentabilidades relevantes durante los últimos años.

Este movimiento alcista de medio plazo ha estado sustentado especialmente por determinados sectores y tipología de empresas. Empresas como Apple o Amazon, del sector tecnológico, o Fedex o UPS, del sector transporte, han actuado como verdaderos motores de las revalorizaciones de los índices bursátiles en Estados Unidos.

… lo que contrasta con otros mercados de renta variable.

Curiosamente, otros sectores, como el de la minería o materias primas, han tenido un comportamiento mucho peor, llegando incluso a representar fuertes pérdidas para los accionistas durante los últimos años.

Por ejemplo, el sector de las compañías acereras en Estados Unidos ha presentado caídas en su cotización de más del 60% desde el año 2008, frente a revalorizaciones positivas de más de un 330% de la valoración de las empresas tecnológicas. La valoración de las empresas de minería ha caído casi un 70%, frente al sector trasporte que ha subido más de un 80% en el mismo periodo de tiempo.

Lo que implica una polarización entre sectores…

Durante los últimos años, los inversores globales han primado, de forma continua en el tiempo, determinados tipos de negocios y sectores en sus decisiones de inversión,  penalizando a otros y provocando un exceso de valoración de unos frente a otros.

… muy similar a la de finales de los años 90.

Esta situación no es nueva, y de hecho resulta muy similar a la que hemos visto en otros momentos de la historia.  Concretamente, pensamos que guarda muchas similitudes con la de finales de los años 90, donde casi todos los inversores compraban empresas relacionadas con el negocio de Internet a costa de vender todas aquellas que tenían que ver con la llamada “economía real” o de sectores tradicionales.

Esto provocó una fortísima diferencia en la valoración de determinadas compañías y originó una grandísima oportunidad para invertir en aquellas empresas y sectores menospreciados. Algunos ejemplos de este tipo de compañías son las mineras de oro o las empresas globales de fertilizantes.