| 6 enero, 2021

Invertir en tecnologías de la salud para prevenir el cáncer

María Arroyo Third party products

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cáncer es una de las principales causas de muerte a nivel mundial, alcanzando en el año de 2018 el 9.6 millones de fallecidos. Según previsiones de la OMS, las muertes por cáncer se incrementarán en el mundo entero hasta 2030, pasando de 8 a 13 millones anualmente.

Además de las devastadoras consecuencias a nivel emocional y físico y de ser una enfermedad compleja, el cáncer tiene un impacto económico significativo. Según un reciente estudio de la Asociación Española Contra el Cáncer, se estima que solo a la sociedad española, entre costes médicos directos e indirectos, el cáncer cuesta alrededor de 19.300 millones de euros, de los cuales un 45% recae sobre los familiares del paciente. A nivel mundial se calcula que el coste llega a alcanzar el 1,18 billones de dólares estadounidenses.

Las nuevas tecnologías de la salud

Investigadores de todo el mundo trabajan cada día para poner fin a esta enfermedad, mediante la búsqueda de:

• Tecnología en tratamientos de precisión, para mejorar resultados y reducir los efectos secundarios.
Medicación más eficaz, para permitir que sea el propio sistema inmunitario el que luche contra estas enfermedades.
• Mejores métodos de diagnóstico.
• Tratamientos más óptimos, que permitan dar con la solución correcta para un paciente específico.

Por parte de las autoridades reguladoras nacionales y transnacionales, se están desarrollando mecanismos más dinámicos para acelerar la disponibilidad de tratamientos innovadores, incluidas las autorizaciones de comercialización, definir estrategias terapéuticas, fijar precios de medicamentos entre otros.

La variedad de tratamientos disponibles y las múltiples combinaciones de productos proporcionan más alternativas para los pacientes, los cuales podrán beneficiarse de la revolución oncológica. El cáncer es un problema importante para la sociedad en general y por ello se ha convertido en una de las prioridades de la salud pública.

Según el consultor internacional especializado en datos sanitarios IQVIA, el mercado de la oncología será el principal motor de crecimiento farmacéutico mundial durante los siguientes años, con una tasa de crecimiento anual estimada entre 6 y 9%. El mercado de la oncología estará impulsado por una I+D (investigación y desarrollo) productiva.

Los progresos logrados en numerosos ensayos pueden ofrecer oportunidades muy interesantes a los inversores. Distintos vehículos, como fondos de inversión o ETFs, dan la posibilidad a los inversores de apoyar la investigación médica y, al hacerlo, unirse a la lucha contra el cáncer generando una inversión de impacto, con un objetivo común a largo plazo. Algunos de estos fondos donan parte de la comisión por la gestión del fondo a organizaciones benéficas y empresas del sector tecnología de la salud, relacionadas con toda la cadena de valor del tratamiento del cáncer (diagnóstico, investigación, etc.). Por lo que además de favorecen la prevención del cáncer por la inversión en las mejoras tecnológicas, se dona parte a la investigación. Además de ser una inversión rentable.

En BBVA en Suiza, estamos comprometidos con la inversión socialmente responsable que genere un impacto positivo en la sociedad, siendo este uno de nuestros objetivos estratégicos.