Educación financiera | 9 mayo, 2018

Impacto de la tasas oficiales en los bonos del tesoro a largo plazo

Joaquín González Portfolio Manager

Habitualmente los inversores piensan que comprar bonos del Tesoro EE.UU. a largo plazo en pleno proceso de incremento de tasas oficiales por parte de la Reserva Federal es una alternativa inadecuada, sin embargo esta asunción puede no ser del todo cierta. Educación financiera con BBVA en Suiza.

Para discutirlo debemos introducir y resumir brevemente que representan las siguientes variables:

  • Tasas oficiales: es el principal instrumento (en materia de política monetaria) con el que un Banco Central (en este caso la Reserva federal de EE.UU.) regula el ciclo económico, la inflación en incluso la infra-sobre valoración de activos (bolsa, inmuebles, bonos corporativos, etc.).
  • Tasas (TIR) ofrecidas por los bonos del Tesoro EE.UU. a diez años: reflejan en el largo plazo, grosso modo, el crecimiento nominal (real más inflación) de la economía de Estados Unidos.

Una vez introducidas estas variables podemos analizar la implicaciones del gráfico 1 (En el pie de la noticia)

  • En 1999 la Reserva Federal comienza un proceso de incremento de tasas de referencia que finaliza en el primer semestres de 2000, tras un incremento del 1.75% (desde el 4.75% hasta el 6.5%). Sin embargo durante este período las rentabilidades (TIR) ofrecidas por los bonos del Tesoro a diez años se mantienen prácticamente en los mismos niveles, incluso el nivel máximo de rentabilidad lo alcanza en enero de 2000, antes de que el proceso de incremento de tasas oficiales hubiera concluido. Con todo ello, un inversor que compro un bono del Tesoro a diez años justo el día antes al primer incremento de tasas (25 de junio de 1999) obtuvo los diez años posteriores (vencimiento del bono) una rentabilidad cercana al 6%, mientras que el inversor que se mantuvo invertido en la letra del Tesoro a tres meses (sin apenas sensibilidad en precio a movimientos en tasas de interés) obtuvo durante ese período una rentabilidad del 3% anual (casi la mitad).

 

  • En 2004 la Reserva Federal comienza un nuevo proceso de incremento de interés de referencia que finaliza en 2006, en este caso, las tasas oficiales aumentaron un 4.25% (desde el 1% hasta el 5.25%) y también durante este período la rentabilidad ofrecida por los bonos del Tesoro a diez años se mantienen prácticamente en los mismos niveles. En este caso también el inversor que compró un bono del Tesoro a diez años justo el día antes del primer incremento de tasas (2 de julio de 2004) obtuvo los diez años posteriores una rentabilidad muy superior al inversor que se mantuvo invertido en la letra del Tesoro a tres meses durante ese período, concretamente el primero obtuvo una rentabilidad anual cercana al 4.75% casi el triple de la rentabilidad obtenida por el segundo 1.5% anual.

 

  • En la actualidad, estamos inmersos en un nuevo proceso de normalización monetaria que comenzó en diciembre de 2015, durante este período las tasas oficiales han subido desde el 0.25% hasta el 1.75% (1.5%) mientras que la rentabilidad ofrecida por el bono a diez años han repuntado desde el 2.4% hasta el 3% (0.6%), el objetivo de la Reserva Federal es que las tasas oficiales alcancen el 3.4% a finales de 2020, por lo que incluso en el caso de que la economía estadounidense se mantuviese fuerte durante los dos próximos años y aguantase subidas de tasas de casi otro 1.75% de incremento, la rentabilidad anual ofrecida (TIR) por el bono a diez años (3%) ya estaría a solo 0.4% de ese nivel objetivo, por lo que en nuestra opinión un inversor conservador a largo plazo que estuviese dispuesto a asumir una volatilidad moderada  podría plantearse invertir en bonos del Tesoro EE.UU. a largo plazo, pues posiblemente la rentabilidad de las letras de Tesoro EE.UU. a tres meses (activo sin riesgo) y depósitos bancarios de media durante los próximos diez años obtengan una rentabilidad anual inferior a ese 3%.

¿Por qué? La Reserva federal incrementa las tasas oficiales como forma de endurecimiento monetario, ésto a su vez reduce el crecimiento potencial futuro de la economía (cuantos más incrementos de tasas oficiales menos crecimientos económicos futuros) por lo que como la rentabilidad ofrecida de los bonos del Tesoro a diez años están más ligadas a este crecimiento, llega un punto en el que el mercado comienza a descontar una desaceleración significativa del ciclo económico y  es entonces cuando las rentabilidades ofrecidas por los bonos del Tesoro a diez años comienzan a equilibrase y posteriormente descender, produciendo un incremento en el precio del activo.

 

Grafico 1. Tasas de interés (TIR) ofrecidas por los bonos del Tesoro EE.UU. a diez años (arriba) y Tasas de interés oficiales (abajo)