Fintech | 8 noviembre, 2018

¿Es la tecnología una inversión rentable?

Raúl Rendon Portfolio Manager

El crecimiento de la población digital es un condicionante que definirá el mundo, no sólo en el ámbito de los negocios, sino en la política y la inversión. Los cambios generacionales y el acceso que cada generación ha tenido a la tecnología, definen el escenario económico y el desarrollo a nivel global de las últimas décadas.

Si contextualizamos, en el 2016 la población digital se concentraba entre los 15 y 29 años, mientras que de acuerdo a algunos estudios, en el 2050 la población digital contemplará la población de 15 a 64 años. Dicho de otra manera, los niños de hoy serán los líderes dentro de 32 años y sus antecedentes girarán en torno a un mundo digital.

¿Sabías que…?

  • En EEUU, tuvieron que pasar más de 45 años, para que ¼ de la población tuviera acceso a la electricidad, alrededor de 34 años en el caso de telefonía fija o 31 años en lo que respecta a la radio.
  • Sin embargo, en EEUU sólo tuvieron que pasar 7 años para que el 25% de la población tuviera acceso a Internet y sólo 3 años en el caso de Facebook.
  • Algunos estudios sugieren que en el 2023 un portátil promedio tendrá la capacidad de comunicarse a la velocidad del cerebro humano, mientras que dentro de 25 años podrán hacerlo a la velocidad de toda la especie humana.
  • Internet es parte integral de la vida de los millennials (24 – 36 años) con cerca de 100% de penetración en economías desarrolladas y del 50%-90% en economías en desarrollo.
  • De media, un centennial (0-23 años) de EEUU es propietario de un teléfono inteligente a los 10,3 años.

Tecnología: una industria disruptiva

La innovación tecnología ha cambiado la forma en que funciona el mundo y es extremadamente disruptiva al cambiar la forma en que las industrias interactúan. En particular, algunos estudios estiman que los robots industriales aumenten de 1 millón en 2010 a cerca de 3 millones en el 2020 a nivel mundial. Por otro lado, en este siglo en EEUU, los trabajos en  la industria manufacturera han caído de 17 millones a 13 millones.

Queda claro que la tecnología está cambiando y seguirá alterando la dinámica económica mundial. Las consecuencias son substanciales y deberíamos esperar que la mayoría de las industrias cambien diametralmente en el futuro y no podemos descartar que incluso algunas de ellas desaparezcan o se reduzcan a niveles mínimos. En realidad esta postura no es visionaria, ya que la historia nos da ejemplos de cambios disruptivos; por ejemplo, en 1870, en EEUU el 50% de la población se dedicaba a la industria agrícola, mientras que actualmente únicamente el 2% trabaja en ese sector.

¿Sector tecnológico en mi cartera de inversión?

Por supuesto. Tener exposición en tecnología es participar en el futuro de la economía y, por tanto, debería ser una parte medular en una cartera de inversión. Dicho esto, la siguiente pregunta debería ser, ¿en qué segmento  o idea nicho debería posicionarme? ¿Tal vez pudiera ser software, semiconductores, robótica, internet, ciberseguridad, comercio electrónico…?

El concepto es amplio y cada idea debe estar asociada al perfil del inversor, a su horizonte de inversión y a la disposición a soportar volatilidad en los activos (por ejemplo, el software es menos volátil que, por ejemplo, los semiconductores), entre otras cuestiones. Es por ello que recomendamos consultar con su asesor de inversiones la idea que mejor se ajuste a sus necesidades.

La construcción de una cartera no es una decisión única, sino un proceso continuo en que se vuelven a analizar ideas, se realizan cambios en las ponderaciones de la cartera, se añaden o se recortan posiciones, etc. Si a lo anterior le añadimos la volatilidad del mercado –como hemos observado en el transcurso del año– resulta indispensable el continuo contacto con su asesor.