Empresas familiares: ¿Porqué sobreviven?

Ricardo Ramírez Wealth Planning

Las empresas familiares se pueden convertir en una fuente de conflictos entre los diferentes miembros de la familia que la constituyen.  Sin embargo, ¿por qué hay empresas familiares que han sido muy exitosas en el relevo generacional y otras no? Descubra con BBVA en Suiza cómo un protocolo familiar puede contribuir al éxito.

Podemos definir a la familia como un grupo de personas emparentadas, con vínculos personales, patrimoniales y empresariales.  Las familias por múltiples razones e intereses se enfrentan a menudo con conflictos a la hora de gestionar sus empresas y su patrimonio. En algunos casos, pueden ocurrir situaciones de bloqueo o inclusive de malas prácticas, poniendo en peligro el patrimonio familiar cosechado a lo largo de las generaciones.

Antes de que una familia alcance el punto de conflicto, sus integrantes deberían considerar la posibilidad de plasmar por escrito la forma en que se relacionarán en el presente y en el futuro, en cuestiones tan relevantes como la organización o la sucesión patrimonial y empresarial.

Un instrumento que puede ser muy interesante es el ‘Protocolo Familiar’ entendido como un contrato entre los miembros de una familia para asegurar el buen gobierno de su patrimonio personal o empresarial en el futuro y cuya fuerza reside en la voluntad de respetarlo por todas las partes.

Algunos de los acuerdos que se alcancen en el protocolo pueden ser incorporados a los estatutos de la empresa familiar, adaptados a la realidad mercantil del lugar al que pertenezca.

De esta forma, el protocolo se convierte en un sinónimo de tranquilidad y garantía jurídica en las relaciones entre la familia, el patrimonio y la empresa.

Familia y patrimonio:

  1. Órganos de gobierno de la familia y su funcionamiento.
  2. Uso, gestión y mantenimiento del patrimonio familiar.
  3. Sucesión en vida o por herencia del patrimonio familiar.
  4. Forma de estructurar el patrimonio familiar: compañías, fiducias, fundaciones, entre otras alternativas.
  5. Intervención de terceros en las relaciones familiares-patrimoniales.
  6. Normas para para la revisión de los protocolos.

Empresa familiar:

  1. Definir la visión, misión y futuro desarrollo de la empresa familiar.
  2. Profesionalización de la gestión empresarial.
  3. Participación de los miembros de la familia en los órganos de gobierno y gestión.
  4. Condiciones para abrir nuevas líneas de negocio, expansión e innovación.
  5. Entrada de inversores externos en el capital de la empresa familiar y condiciones para la venta de la empresa en determinadas circunstancias.
  6. Plazos, requisitos y condiciones para la salida del accionariado de un miembro de la familia.

Llegados a este punto, si nos estamos preguntando si estos protocolos pudieran ser interesantes para nuestra situación familiar y patrimonial, muy posiblemente la respuesta sea un sí, o al menos, sería conveniente que un profesional, generalmente un abogado especialista en planificación de patrimonios revise en profundidad su situación personal y familiar.

BBVA en Suiza dispone de un equipo de profesionales especialistas en planificación de patrimonios que trabaja diariamente con familias para asegurar que sus objetivos se cumplen de forma satisfactoria a lo largo de generaciones.