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Empresa y deporte, el camino al liderazgo

3 min. lectura
Deporte / 19 octubre, 2017

Cristina Albuja Operational Risk

El deporte y la empresa son dos escenarios de relación humana reconocidos por todas las culturas. Es asombrosa la capacidad de transformación que ambas entidades vienen demostrando en las últimas décadas ante los retos más variados. Ambos sectores han evolucionado contemporáneamente, se han modernizado y han contribuido al desarrollo de las sociedades actuales; en gran medida, se debe a la evolución del liderazgo a lo largo de la historia y a que muchos empresarios han adaptado los procesos productivos a los valores que emanan del deporte. Los buenos directivos entienden el liderazgo como la habilidad para motivar a las personas e implicarlas hasta que den lo mejor de sí mismas para conseguir un objetivo.
Algunos de los atributos más reconocidos de Suiza son su capacidad innovadora y la alta productividad de sus empresas.
Sería interesante preguntarse si parte de este éxito se debe en gran medida al deporte. En el país alpino se practica deporte ampliamente, tanto a nivel profesional como amateur, en prácticamente todas las franjas de edad, nivel cultural y social. Según un estudio realizado en 2014 por el gobierno suizo, el 70% de la población entre los 15 y 74 años practica algún deporte. Entre los más populares se encuentran el senderismo, natación, esquí o ciclismo. Del mismo estudio se extrae que 2/5 partes de la población incluye en sus vacaciones la práctica de algún tipo de actividad física: maratones, retiros que incluyen yoga o pilates, viajes de aventura o actividades náuticas.  BBVA en Suiza ofrece experiencias exclusivas cuya base son las maravillas naturales del país helvético y basado en las costumbres de su población. Es habitual ver por las calles de Zúrich o Ginebra a los directivos de las empresas que llegan a sus lugares de trabajo en bicicleta o a los políticos en Berna correr al mediodía por los parques cercanos.  El estudio enfatiza que el 43% de los altos directivos en el sector industrial practica regularmente deporte. Y la tendencia se incrementa todos los años. El deporte, entre los beneficios visibles a corto plazo, ayuda a liberar tensiones y combatir el estrés, evitando conflictos en el trabajo y mejorando el clima laboral. Obviamente una buena alimentación y una práctica moderada del mismo, ayudan a equilibrar los estados de ánimo y la salud, que indirectamente mejoran las cuotas de absentismo laboral. Empresa, deporte y liderazgo interactúan entre ellos de manera profesional.  El deporte contagia los valores éticos que representa, como el esfuerzo y el trabajo en equipo. La competitividad ayuda a que mejore la autoestima y la resistencia, por lo que repercute en negociaciones exitosas y habilidades para aceptar las reglas y las condiciones del juego. En definitiva deporte y empresa son dos entidades muy similares y compatibles. El éxito en ambos se debe a la combinación de cualidades técnicas y físicas y a una determinada actitud y a un elevado nivel de compromiso. Cómo establecer una estrategia empresarial basada en el deporte
  • Diseñar un programa que detalle un anhelo, una sana ambición.
  • Crear un equipo que comparta la visión y los valores colectivos y que mejore continuamente desde la confianza mutua y el compromiso.
  • Establecer una estrategia que ayude a superar los fracasos sin perder el entusiasmo y aprender de los errores.
  • Poner todo el empeño para alcanzar los objetivos mediante un entrenamiento adecuado.
  • Encontrar el equilibrio entre la proactividad, flexibilidad y la creación de ideas, junto acciones coordinadas y presentación de resultados.