Coronavirus | 21 abril, 2020

El mundo después del COVID-19

Raúl Rendon Portfolio Manager

La expectativa de crecimiento sincronizado mundial, que ganaba tracción a inicios de año, fue eliminada por la pandemia COVID-19, que ha llevado a distintas autoridades a nivel global a imponer medidas extremas para poder paliar el impacto del virus.

Parece que el mundo ha cambiado en tan solo un par de meses y es razonable esperar que la forma, como concebimos la rutina diaria, cambiará nuestros patrones de consumo, la forma como interactuamos a nivel laboral, nuestras fuentes de entretenimiento, la forma que convivimos a nivel grupal y la forma que planeamos vacaciones. Así mismo cabría esperar cambios regulatorios que afecten el modelo de negocio de diferentes industrias.

Es difícil hablar del mercado ante la gravedad de la pandemia, sin embargo, la experiencia que vivimos reafirma algunas de nuestras ideas principales, como la de inversión en tecnología.

La tecnología ha sido uno de los principales protagonistas en este periodo de crisis

  • A día de hoy no extraña la impartición de clases a nivel remoto ‘Teams o Slack’
  • Las videoconferencias de las oficinas desde el lugar de residencia ‘Hangouts’
  • Webinar como medio de exponer ideas (probablemente usted tuvo acceso a los webinars que está realizando nuestro banco desde el inicio de la crisis)
  • Comunicación con familiares y amigos separados por la cuarentena ‘whatsapp’

Esta situación ha implicado una demanda acelerada de apps y/o sistemas de comunicación que permitan tener contacto online. En el caso de Skype y Webex, han cuadriplicado sus volúmenes de consumo a finales de marzo.

El mundo del ocio también refleja y reafirma nuestro planteamiento en el sector de tecnología

No solo por el aumento de tráfico en Netflix o Youtube -que tuvieron que bajar la resolución de sus programas para no saturar las líneas de internet- y el aumento acelerado de suscriptores en plataformas como Disney plus, sino además en el mundo de los videojuegos. Al respecto, no deja de ser llamativo que la demanda de Nintendo Switch haya sido tan elevada que agotó el inventario de la consola en algunos países.

La Formula 1 anunció en tan solo 5 días el F1 Esports Virtual Grand Prix series, para tener una alternativa virtual de sus carreras de Bahrain y Vietnam, invitando a pilotos, celebridades y competidores de torneos Esports.

Tecnología y salud de la mano

Los medios para contener la pandemia también ha implicado un uso intenso de la tecnología, por ejemplo el Instituto de Salud Público de Alemania urgió a los ciudadanos el bajar el app diseñado para relojes inteligentes para seguir la pandemia. El app tiene la capacidad de monitorizar a la hora de dormir, las pulsaciones y la temperatura corporal y poder determinar si alguien tiene una infección respiratoria.

Apple y Google anunciaron trabajos conjuntos para añadir tecnología en sus plataformas de teléfonos inteligentes que podrán alertar a los usuarios si han tenido contacto con alguna persona que tenga el Covid-19. Dicha tecnología ‘contract-tracing‘ tendría la capacidad de monitorear una tercera parte de la población mundial y buscaría contener la propagación al decir al usuario si requiere cuarentena o aislamiento en el caso de tener con una persona infectada.

Los esfuerzos son titánicos, e incluso la NASA se une a la lucha contra la pandemia al lanzar una convocatoria donde los científicos deberán presentar alternativas a través de su plataforma Nasa@work.

Tecnología es disruptiva

Hemos mencionado solo un par de ejemplos que al día de hoy parece ser una nueva dinámica de actuación a nivel social, familiar, laboral, etc. y es de esperar que todos nuestros ámbitos de actuación tengan modificaciones en los meses o años por venir

  • ¿Cómo empezaremos a interactuar en nuestro día a día?
  • ¿Renovarmeos más frecuentemente nuestro ordenador/tableta?
  • ¿Buscaremos tener mayor capacidad de internet? ¿Se acelerarán las compras online?
  • ¿Haremos compra de víveres por alguna plataforma digital con entrega a domicilio?
  • ¿Cómo cambiará nuestra alimentación? ¿Haremos más ejercicio para no caer en el grupo vulnerable?
  • ¿Cambiaremos a relojes inteligentes para monitorizar nuestra salud?
  • ¿Las consultas médicas serán de manera virtual?
  • ¿Preferiremos ver pelicular en casa o ir al cine?
  • ¿Socializaremos en grandes grupos o las reuniones tenderán a ser más limitados en número?
  • ¿Cómo serán las relaciones interpersonales (sobre todo en las generaciones más jóvenes)?
  • ¿Planearemos vacaciones en lugares concurridos? Y , ¿Qué medidas de seguridad esperaríamos para tomarlas?

Más preguntas que respuestas. Lo que sí parece razonable asumir es que la tecnología seguirá siendo pieza medular para generar medidas innovadoras que nos permitan adaptarnos a un mundo cambiante.

Nuevamente exhortamos contacte a su asesor quien le podrá diseñar estrategias y productos que mejor se adapten a su perfil de inversión y que capturen esta tendencia que consideramos persistirá en el largo plazo.