Actualidad de mercados | 5 julio, 2017

El futuro incierto del Brexit

Raúl Benito Business Development

Las últimas elecciones celebradas en el Reino Unido el pasado 08 de junio han puesto de manifiesto un escenario de incertidumbre política en el país, agravado por los últimos acontecimientos de inestabilidad social sufridos en Manchester y Londres, que debilita los intereses británicos en sus pretensiones políticas de cara a la negociación por el futuro del Brexit con la Unión Europea.

Theresa May que convocó las elecciones anticipadas con la intención de reforzar su posición en las alas más conservadoras de su partido y así, superar los eventuales acuerdos con la Unión en los temas más sensibles, se ha visto forzada a pactar con los unionistas nor-irlandeses a cambio de 1.000 millones de libras, decisión que ha generado malestar en líderes regionales tradicionales como Carwyn Jones, Jefe de gobierno de Gales y habitual aliado de los británicos, con cuestiones vitales como la ruptura del ideal de financiación justa y equitativa entre las distintas naciones del Reino Unido, así como dudas sobre el origen de los fondos para la financiación del acuerdo.

Así mismo el acuerdo con esta formación ultra – conservadora, ha generado malestar en el seno del mismo partido conservador, y pone en peligro el siempre delicado estado del “Acuerdo de Viernes Santo” de 1998 entre republicanos y lealistas, vital para la supervivencia de la paz en la castigada provincia irlandesa del Ulster. La conclusión, Theresa May se ha debilitado y las críticas le llegan desde todos los frentes. Las primeras desde su propia formación, que dudan ahora de su capacidad para liderar un bloque de defensa de los intereses británicos frente a los europeos, y desde la oposición, cuyos líderes reclaman desde su dimisión hasta una negociación blanda que acerque al Reino a la unión aduanera.

Los británicos se presentan a la mesa de negociación, que comenzó el pasado 19 de junio en la sede de la Comisión Europea en Bruselas, a priori con cartas muy malas.

Los negociadores son el francés Michel Barnier, por parte de la UE, que recibirá al secretario de estado David Davis, por parte del lado británico. El proceso consiste en tres bloques clave: el futuro de los expatriados europeos en el Reino Unido y los británicos en la Unión, el futuro de la frontera irlandesa y el reglamento financiero que debe regir entre Londres y la UE.

La situación económica, aunque parece indicar una cierta mejoría, en realidad muestra otra foto.  Hasta la fecha el crecimiento económico se ha estancado (0,2%) y la inflación ha aumentado (2,9% desde el 1,6% en junio 2017) principalmente por la devaluación de la libra.

Observaremos con interés la evolución macroeconómica y política de este proceso clave para el futuro de Europa y del Reino Unido.