Educación financiera | 21 noviembre, 2017

El crecimiento de la población, clave para la inflación

Diego Balsa Portfolio Manager

Las autoridades, las distintas instituciones y los inversores se muestran sorprendidos y se preguntan cuáles son los motivos de que la inflación se haya mantenido en niveles históricamente muy bajos desde el estallido de la crisis del 2008. La inflación no repunta a pesar de todas las medidas tomadas para estimular la economía y luchar contra las presiones deflacionistas:

  • Los tipos han estado cerca del 0% o negativos durante casi una década.
  • La tasa de paro se sitúa ya en muchas regiones en zona de mínimos históricos y ni siquiera esto parece presionar los precios al alza de forma significativa.
  • Se han aplicado medidas de estímulo económico extremadamente agresivas, de diversos tipos y magnitud sin precedentes en la historia.

Este hecho sorprende tanto a los analistas, que incluso llegan a comentar que los sistemas utilizados tradicionalmente para pronosticar la evolución de los precios ya no funcionan.

¿Cuáles pueden ser entonces los motivos de esta situación tan atípica en la que la inflación permanece tan baja durante un periodo prolongado?

A pesar de que los motivos pueden ser diversos, cada vez más voces apuntan a dos factores como causa principal de las presiones deflacionistas (si bien una de ellas prevalece como causa más relevante).

  • En primer lugar, el endeudamiento de las economías desarrolladas se sitúa de forma generalizada en los niveles más elevados de la historia (superiores incluso a los registrados durante la Gran Depresión). Los altos niveles de deuda estarían ejerciendo una fuerte presión estructural sobre la economía y la inflación, al reducirse el consumo y la inversión.
  • En segundo lugar, se apunta a factores demográficos como principal motivo y causa más importante de las elevadas presiones deflacionistas existentes en la actualidad.

La evolución de la inflación podría estar muy condicionada a largo plazo por el crecimiento de la población activa en EE.UU.

En el gráfico se aprecia cómo, durante las últimas décadas, tanto la inflación como el crecimiento de la población activa (el número total de personas en edad de trabajar) han ido disminuyendo de forma progresiva hasta situarse en niveles históricamente muy bajos, y las previsiones en base a la pirámide demográfica apuntan a que el crecimiento de la población activa caerá todavía más en los próximos años, lo cual podría ejercer una presión aun mayor sobre los precios.

BBVA IN SWITZERLAND

¿Cuáles son los motivos de que el número de personas en edad de trabajar apenas crezca en los países desarrollados?

Se puede resumir en dos motivos principales:

  • Natalidad muy baja
  • Envejecimiento de la población.

Tras el final de segunda guerra mundial se produce un boom demográfico en los países desarrollados que se extiende hasta los años 60; esta generación es la de los ‘baby boomers’ que representan un porcentaje elevado del total de la población.

El problema es que el envejecimiento de este tramo de la población coincide con una baja natalidad y una esperanza de vida cada vez mayor, propiciando la generalización del envejecimiento de la población en muchos países.

Una de las numerosas consecuencias de este fenómeno es el impacto negativo que tiene sobre el consumo, los precios y el crecimiento dada la menor propensión a consumir de los grupos de mayor edad de la población.