Cultura | 24 noviembre, 2017

El arte mesopotámico del modernismo en la Fundación Miró

María Luisa Garitagoitia Desarrollo de Negocio

El origen del hombre y las primeras civilizaciones siempre han sido una fuente de inspiración para los artistas en su obra. En este sentido, Mesopotamia ha atraído la mirada de conocidos artistas modernos que se dejaron inspirar por los hallazgos de esta antigua región, contemporáneos a su época.

La fascinación por el arte mesopotámico es una constante en las obras de estos artistas, especialmente durante el periodo de entreguerras (1918-1939). Su interpretación toma forma en las obras de la exposición ‘Sumeria y el paradigma moderno’ que tiene lugar en la Fundació Miró en Barcelona entre el 28 de octubre de 2017 y el 21 de enero de 2018.

Sumeria, en la antigua Mesopotamia, ha sido la primera y más antigua de las civilizaciones. Ahora, se puede descubrir desde la óptica modernista a través de esta exposición.

Una exposición compuesta por obras que sirvieron, en algunos casos, para divulgar los hallazgos arqueológicos extraídos durante la época modernista, y donde artistas como Le Corbusier encontraron su musa.

La ‘Fundació Joan Miró’ es una referencia del arte contemporáneo y fue creada por el propio artista para albergar su arte además de dar cabida a la creación artística del siglo XX y XXI. Su edificio es un proyecto de Josep Lluís Sert, gran amigo de Joan Miró, que combina la arquitectura de rasgos mediterráneos con los principios del racionalismo moderno.

Joan Miró procuró que el recorrido del museo que lleva su nombre fuese un diálogo fructífero entre su obra y la creación actual, buscando la reflexión en un espacio que fusiona arte, arquitectura y paisaje. Miró no adhiere su obra a ningún movimiento determinado, huye del academicismo y muestra su sensibilidad por los acontecimientos sociales y políticos de su época en su creación.

Arraigado a su tierra pero de proyección internacional, crea un lenguaje único y personal para su obra.