Actualidad de mercados | 27 julio, 2018

El año particular de la renta variable

Raúl Rendon Portfolio Manager

Un año sin duda particular, con acontecimientos diferenciados, ya que mientras la renta variable en EE.UU. ha presentado movimientos en rangos, otros mercados muestran correcciones significativas. Y es que resumiendo el flujo de noticias en lo que va de año, destacamos:

 

  1. Políticas proteccionistas con la implantación de aranceles por parte de EE.UU. a diferentes economías (acentuándose hacia la posición de China) hasta negociaciones comerciales (NAFTA).
  2. Tensiones geopolíticas con la posición de Corea del Sur o retirada del acuerdo nuclear de EE.UU. con Irán entre otros.
  3. Polarización de partidos políticos en la periferia europea, con posturas divergentes sobre cómo abordar la migración que incluso han llegado a generar cierta fragmentación en partidos políticos.
  4. Y, en cuanto a economías emergentes, no podemos dejar de lado la presión en sus divisas y elecciones presidenciales en diferentes zonas geográficas, como Paraguay, Colombia, México y Brasil.

Si lo anterior no es suficiente…

 

Deberíamos agregar que todo esto se ha generado en un entorno de normalización de política monetaria en EE.UU. con aumentos de los tipos de referencia, y medidas de restricción monetaria en China (relajándose recientemente).

 

La guerra comercial parece ser el eje central del debate actualmente, y entrar en quién es el culpable o quién la inició no arroja ninguna postura constructiva. Desde mi punto de vista las ‘guerras comerciales’, se iniciaron desde la gran crisis. Y es que, ¿cómo podríamos llamar al hecho de que durante los últimos 10 años varias economías desarrolladas hayan tratado de debilitar sus divisas para soportar sus economías?

 

¿Acaso los bancos centrales no han influido en el mercado cambiario para alcanzar sus objetivos de inflación o cerrar déficits a expensas de otras economías? ¿Recuerdan acaso el ‘Abenomics’, que tenía como propósito debilitar al yen? ¿O incluso el Banco Central de Suiza (SNB), que tuvo que eliminar el suelo del franco con el euro?

 

¿Vender en Mayo e irse? (Sell in May and go away?)…

 

Probablemente, la respuesta es demasiado obvia; al fin y al cabo, ¿cuál es el motivo por el que se debería tener exposición a renta variable? ¿Acaso las medidas de protección de EE.UU. no son elevadas y solamente comparativas con las impuestas en la administración de Nixon? En este punto hay más preguntas que respuestas y nadie tiene la verdad absoluta de lo que va a acontecer.

Probablemente la única respuesta clara es que en el caso de guerra comercial convencional -vía aranceles- no habrá ganadores y en realidad todos estarán (estaremos) peor.

Un poco tarde para ser negativo…

 

Recuerdo que a comienzos de año el posicionamiento era diametralmente distinto al actual, el optimismo era extremo y los titulares giraban en torno al potencial alcista de los mercados. Actualmente parece que este ánimo se ha evaporado y existe un posicionamiento más cauto en activos de riesgo.

 

Está claro que la duración de este ciclo económico es muy prolongada y probablemente estemos en las etapas finales de expansión. Sin embargo, hasta el momento no hay indicios de una recesión próxima y de hecho la sorpresa económica ha empezado a repuntar nuevamente (ver gráfico), creando un entorno que podría apuntalar el comportamiento de la renta variable. Asimismo, es importante la próxima etapa de resultados empresariales, que en promedio se espera que los beneficios tengan un crecimiento de 20% en base anual.

Diversos índices de sentimiento se encuentran deprimidos y si la historia es una guía, esto debería condicionar movimientos alcistas en los mercados en el futuro cercano. Lo anterior no implica bajar la guardia, en todo caso, sino tener una cartera equilibrada a nivel sectorial y aprovechar las oportunidades del mercado.

 

Hoy como siempre es importante tener un contacto frequente con su asesor financiero para, construir carteras de inversión equilibradas que le permitan alcanzar sus metas financieras.