Fintech | 22 noviembre, 2017

Criptodivisas: beneficios y riesgos de las divisas virtuales

Albert Estruch Gestor de Mercados

2017 ha sido el año de las criptodivisas: se han creado más de 300 monedas virtuales nuevas.

Su número total ya supera las 900. Esto quiere decir que actualmente en el mundo el número de monedas virtuales triplica al número de monedas convencionales emitidas por los estados ya que, según la ONU, son 180 las monedas de curso legal actualmente existentes.

Como inversores y potenciales tenedores debemos enumerar en primer lugar las principales características de estas divisas, para después analizar sus posibles beneficios, riesgos y valoraciones.

Características principales:

Una divisa virtual es una moneda que sirve como método de pago y a su vez es descentralizada, es decir no es emitida por un banco central ni un estado.

Por el contrario, es emitida por una comunidad de desarrolladores tecnológicos quienes, en el momento de crearla, establecen los siguientes criterios:

  • Cuánta, con qué velocidad y hasta cuándo se va a emitir la nueva moneda con el paso del tiempo, ya que la oferta monetaria tiende a ser finita.
  • Cómo se van a verificar las transacciones de la misma, ya que toda transacción (llamada ‘bloque’) solo existe si ha sido verificada por otro usuario y se publica en un único ‘libro de cuentas’ (la llamada Blockchain o ‘Cadena de bloques’ es un listado público donde cada bloque es una transacción verificada).
  • Qué comisiones se van a cobrar en moneda virtual por verificar dichas transacciones; en la mayoría de las monedas es así como se genera moneda nueva, a través de la verificación de transacciones entre terceros (para ello se necesita mucha potencia de cálculo de computadoras para descifrar la encriptación del código).
  • Y muchas otras cuestiones de índole económica, tecnológica y de protocolos de toma de decisiones descentralizadas.

Actualmente el mercado está dominado por Bitcoin. Fue la primera en ser ampliamente aceptada en el 2009, capitaliza unos 138.000 millones de dólares y se ha apreciado alrededor de un 773% en el 2017. Como podemos observar en el siguiente gráfico, el precio actual asciende a más de 8000 dólares por bitcoin.

BBVA - SWISS PRIVATE BANKING

La otra moneda virtual dominante es Ethereum, que como principal característica diferenciadora ofrece ‘Smart contracts’ como medio de pago; se trata de contratos que activa de manera predefinida y autónoma un programa informático y que implican distintas obligaciones definidas de antemano entre dos o más partes.

Análisis:

Beneficios: permiten la transferencia de dinero cuasi instantánea y con muy bajas comisiones, sin verificación por parte de una entidad financiera. Además, ofrecen anonimato ya que cada transacción queda cifrada. A nivel inversor, muestran una correlación 0 contra cualquier otro activo.

Riesgos: el valor de las criptodivisas es extremadamente volátil, con lo que su valor futuro es muy difícil de prever. Están sujetas al robo (hacking), bien sea en las entidades de cambio donde se compran y venden o en los monederos virtuales de cada usuario final.

La regulación de los estados puede serles contraria o prohibir su uso, como ha ocurrido recientemente en China. Muchas de ellas caerán en desuso perdiendo su valor o se dividirán en otras divisas tal y como ha pasado ya tres veces con el Bitcoin.

Conclusiones:

  • Las divisas tradicionales se evalúan en función del tipo de interés, en términos absolutos y relativos a otras divisas, que marca como referencia el banco central del país emisor y la inflación esperada en la oferta monetaria del país.
  • Las monedas virtuales carecen de dicho tipo de referencia y son deflacionistas al estar limitada la oferta monetaria, por lo que su valoración es extremadamente complicada.
  • Su valor intrínseco es el uso que de ellas hagan sus usuarios, la oferta y demanda que se genere de cada moneda por su valor como medio de pago (en base a la agilidad en las transacciones y el precio de las comisiones).
  • Eficiencia a la hora de ejecutar y hacer cumplir los ‘Smart contracts’ (programa informático que asegura y facilita acuerdos registrados entre dos o más partes): muchas divisas virtuales los empiezan a ofrecer, aunque su uso está muy concentrado en el sector de start-ups o empresas emergentes.