Actualidad de mercados | 11 abril, 2018

Consecuencias de la volatilidad en el euro – dólar

Héctor Ferreiro Portfolio Manager

Análisis de mercados BBVA en Suiza

La baja volatilidad durante el primer trimestre de 2018 parece que ha llegado a su fin. Si observamos el cruce entre el euro y el dólar (EURUSD), podríamos apreciar un cambio acentuado en el precio después de la primera subida de tasas de este año –decisión tomada por la FED en la pasada reunión del 21 de marzo–, a la espera de que los datos de inflación en EE. UU. se consoliden definitivamente.

Los primeros mensajes que ha dado Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal desde febrero de 2018, son de optimismo en lo económico. Powell opta por mantener la política monetaria del anterior mandato con un ajuste gradual de los tipos, o incluso uno más agresivo de lo esperado. Ha recalcado también que la volatilidad en los mercados no va ser un problema para ello, de hecho, este tipo de correcciones en los índices globales tienen un punto de normalidad dado su nivel de sobrecompra.

Para el escenario actual, en los mercados de divisas, con la previsible gran actividad de los bancos centrales y la estabilidad en rango del precio, podrían predecirse episodios de fuerte volatilidad, y esto determinará la dirección que se tomará en los próximos meses.

En el grafico inferior, podemos observar la divergencia existente entre las políticas monetarias actuales. La línea azul muestra la evolución del EURUSD y la negra la diferencia existente entre la rentabilidad del bono estadounidense y el alemán. Esta diferencia entre los dos ha tendido a estrecharse en el pasado, como, por ejemplo, ocurrió en 2014.

Por lo tanto, si el par desarrolla una tendencia similar a la de años anteriores, observaremos un estrechamiento futuro entre las dos variables. Esto podría suceder por una apreciación del EURUSD como se vio en 2014 o por una disminución en la diferencia de tipos de interés, algo que ocurriría en un plazo más largo.