Educación financiera | 10 julio, 2018

¿Cómo invertir en estructurados protegiendo el capital?

Sergio García Head of Third-Party Products

Los productos estructurados son soluciones de inversión interesantes que nos ayudan a construir un vehículo de inversión que se adapte exactamente a nuestras necesidades, a partir de combinaciones de distintos activos financieros (renta fija, renta variable, derivados, etc.). Su flexibilidad nos permite elegir el plazo de la inversión, los activos subyacentes, la divisa, y por supuesto, el nivel de riesgo que queremos asumir, delimitando incluso la garantía de capital. Aprenda con la formación financiera de BBVA en Suiza, como invertir en fondos protegiendo el capital.

Gracias a la polivalencia de los productos estructurados podemos participar en la evolución de una acción, una cesta de acciones, un índice o incluso un fondo de inversión que sea de nuestro interés, pero de una forma más conservadora; de esta manera garantizamos el capital o una parte importante de este a vencimiento.

Recordemos que en todos los productos estructurados, el riesgo emisor es algo clave a la hora de entender los riesgos del producto ya que, en el caso de que este se vuelva insolvente, se puede incurrir en pérdidas parciales o incluso totales del capital invertido. La protección de  capital no cubre al inversor de ese tipo de riesgo.

El mecanismo que da lugar a esta estructura es la combinación de un instrumento de renta fija y el uso de derivados. En este caso en particular, una opción de compra o “call” que nos permita participar de la revalorización del activo subyacente seleccionado.

Dos posibles alternativas de inversión serían:

  1. Se puede proteger el 100% del nominal invertido y participar en un porcentaje de la rentabilidad de un activo.
  2. Otra opción sería elegir una cesta de activos que fuese de nuestro interés y participar en la evolución del que mejor se comporte, o de una media ponderada de las rentabilidades de los mismos, siempre protegiendo el 100% del capital.

En el momento del vencimiento del producto, el emisor reembolsaría el 100% del nominal invertido más la participación pactada según los términos del producto.

Flexibilidad y personalización son las características básicas de los productos estructurados, que unidos a la posibilidad de proteger el capital, los hacen una solución muy interesante para aquellos inversiones interesados en participar en la evolución de un subyacente, pero sin arriesgar su capital a vencimiento.