Inversión | 23 agosto, 2017

Coches clásicos, una inversión exquisita (I)

Javier Rubio Business Development Director

En algún momento de nuestra vida seguramente nos hemos parado en la calle a mirar con detalle un coche que por cualquier razón nos ha llamado la atención. En muchas ocasiones se trata de un color, un diseño o simplemente la persona que lo conduce, lo que nos lleva a ese mundo imaginario en el que soñamos estar conduciendo ese mismo coche o al menos, tenerlo en nuestro garaje.

Desde los inicios de la historia del coche, amantes de la automoción se han dedicado a coleccionar automóviles que han marcado un hito en su época.

Generalmente estos coleccionistas tienen sus propios criterios de inversión en función del tipo de automóviles que suscitan su interés, sin embargo, de forma general podemos resumirlos en cinco categorías de colección:

  1. Alta gama: automóviles que pueden variar desde deportivos exclusivos a berlinas de lujo que fueron sinónimo de estatus en una época como lo son: ‘Rolls Royce, Bugatti, Ferrari o Lamborghini’ entre otros.
  2. Competición: todos aquellos vehículos que participaron en carreras y rallies de reconocido prestigio mundial. Por ejemplo: coches de la F1 o del mundial de rallys WRC.
  3. Rarezas: automóviles con grandes prestaciones pero con poca aceptación en el momento de su lanzamiento y que muchas veces han fracasado en sus expectativas de comercialización. Ejemplo: ‘BMW Z8, DeLorean, Ferrari 246 Dino o el Porsche 968‘.
  4. Famosos: coches que han sido utilizados por actores, cantantes, deportistas de elite, familias reales, etc.  Ejemplo: ‘Aston Martin’ en la saga de películas de James Bond o el ‘Porsche 550 A Spyder’ de James Dean.
  5. Símbolo de una época: todos aquellos que han tenido una gran repercusión social en el momento que fueron lanzados al mercado. Buenos referentes de este fenómeno son: el ‘Volkswagen Beetle’ o más conocido como “Escarabajo” o la ‘Vokswagen Kombi’,  el ‘Fiat 500’ o el ‘Ford Mustang’, todos ellos con precios más razonables que los anteriores.

Además de estos cinco niveles, el coleccionista incorpora criterios adicionales en su toma de decisiones a la hora de invertir y valora con mucho detalle otros factores como: los números de serie, el estado de conservación general del exterior, interior y del motor o inclusive llega  a identificar que todas las piezas del vehículo sean originales.

Cada año se celebran varias citas de relevancia internacional para los coleccionistas, como son la subasta de coches de ‘Gooding’ en Pebble Beach (EEUU), ‘Bonhams’ en Londres (UK) o el concurso de ‘D’Eleganza Villa d’Este‘ en el Lago de Como (ITA). En este tipo de exhibiciones se juntan aficionados de la automoción, especialistas del sector y coleccionistas de todas partes del mundo.

En los últimos 5 años, hemos observado un aumento de los volúmenes de inversión en coches clásicos y la llegada de nuevos coleccionistas de tipo institucional, como los nuevos museos de las marcas fabricantes más importantes del mundo así como fondos de inversión especializados.  En líneas generales la evolución de los precios y la liquidez del mercado se han mantenido estables en la mayoría de automóviles y al alza en el precio de los ‘blue chip’ o vehículos espectaculares de colección y los Ferrari.

El mundo del motor suscita pasiones y el buen coleccionista mantiene una conexión continua con el mercado de coches clásicos y el futuro de la industria de la automoción. Crear una colección es todo un arte, implica mucho esfuerzo y dedicación, además de saber detectar el momento idóneo para comprar un coche de estas características.