Inversión | 23 abril, 2020

Análisis sobre la caida del precio del petróleo

Héctor Ferreiro Portfolio Manager

El precio del crudo West Texas Intermediate cerró, el lunes 19 de abril de 2020, a -$37,63, algo que parecía inaudito. Nunca antes había cerrado un vencimiento en negativo. El precio del petróleo físico también estuvo en negativo.

 

El petróleo es una commodity, no un activo financiero y cotiza con ciertas peculiaridades:

  • Se compra o vende, a través de futuros con diferentes vencimientos. Al final, o se intercambian por el próximo vencimiento o se procede a recogerlo en su punto de entrega
  • Dependiendo del vencimiento del futuro puede cotizar a precios muy distintos como sucede en la actualidad
  • No tiene ninguna renta para su tenedor

El petróleo no recibe estímulos como si pasa con otros activos, por lo que podemos considerarlo la señal más fiable de la actividad económica real.

Por estos motivos, el precio del petróleo es muy difícil de replicar por algún vehículo.

Se ha llegado a esta situación con la caída de la demanda y el exceso de oferta acontecido en los meses anteriores. EEUU intentó que los precios se estabilizasen comprando crudo, pero provocó el aumento de inventarios y el colapso de los almacenes en Cushing (Oklahoma), donde se entregan los barriles de petróleo WTI.

El precio del Brent se ha mantenido más estable, principalmente por mayor facilidad de entrega y menor inventario.

Cuando el inversor, piensa en comprar el petróleo en negativo se podría encontrar con ciertos problemas:

  • Almacenamiento
  • Tasas del gobierno de EEUU para comercializar con hidrocarburos.

Si por el contrario, optamos por otro vencimiento el precio no está en negativo y si la situación del COVID-19 prevalece podría volver a ocurrir.

Los precios del barril sobre estos niveles ponen en apuros a diferentes miembros de mercado:

  • Países cuyas economías dependen del petróleo.
  • Empresas del sector, más vulnerables las de fracking y upstream.